Metodología

Cómo se construye el contenido, de dónde procede y qué evitamos afirmar a propósito.

De dónde salen las comprobaciones

Cada comprobación lleva una categoría de fuente en vez de una vaga apelación a la autoridad. Algunas vienen del manual del propietario, otras de las indicaciones de entrega publicadas por el fabricante, otras de requisitos de aptitud para circular vigentes en los mercados cubiertos y otras de la práctica establecida de inspección de entrega.

Una comprobación entra solo si es observable el mismo día, por una persona, sin más herramienta que una linterna, un paño y un manómetro. Todo lo que exija elevador, interfaz de diagnóstico o medidor de espesor de pintura queda fuera: una comprobación que no puede hacer de verdad es peor que ninguna.

Reglas de aplicabilidad

El equipamiento varía por modelo, año, mercado y opciones. La antiniebla trasera es obligatoria en vehículos del mercado europeo; el limpialuneta existe en el Model Y y no en el Model 3; una comprobación de enganche no tiene sentido si no lo pidió.

En vez de mostrar una lista absoluta y crear defectos falsos, cada comprobación declara a qué modelos, mercados, años y opciones aplica. Ve las comprobaciones pertinentes para el vehículo que describió, y las filtradas quedan registradas aparte en lugar de desaparecer sin más.

Gravedad y banner de decisión

Cada comprobación tiene una gravedad por defecto: estética, funcional, seguridad o administrativa. Puede cambiarla por incidencia, porque el mismo punto puede ser trivial o serio según lo que encontrara.

El informe abre con una recomendación derivada de esas gravedades. Las incidencias de seguridad o administrativas producen un banner de «pare y hable». Las funcionales o estéticas producen uno de «documente y acuerde». Una inspección sin incidencias pero con puntos sin comprobar se marca como incompleta, no como impecable.

Son recomendaciones sobre una conversación, no conclusiones jurídicas. Esta herramienta no le dice que rechace un vehículo ni certifica que esté libre de defectos.

Recuento honesto

El porcentaje de avance es la proporción de puntos del alcance a los que ha dado un estado. Marcar «no aplicable» cuenta como dar estado, pero nunca saca el punto del denominador, y el informe los lista aparte.

Los cinco contadores —comprobados, conformes, incidencias, no aplicables, sin comprobar— se muestran siempre juntos. A propósito no existe una puntuación única que pueda mejorarse excluyendo puntos.

Versionado del contenido

El contenido de la lista lleva un número de versión y una fecha de última revisión. Cada inspección registra la versión de contenido con la que empezó.

Cuando el contenido se actualiza, una inspección en curso no se reescribe. Un aviso explica que existe una versión más reciente y que se aplicará a la siguiente inspección. Los identificadores de punto son estables y nunca se reutilizan, de modo que una respuesta no puede desplazarse en silencio a otra pregunta.

Límites que reconocemos

Esta es una inspección visual y funcional hecha por alguien que no es especialista. No encontrará un fallo que solo aparece bajo carga, con los meses o con un equipo de diagnóstico. No evalúa espesor de pintura, reparaciones estructurales ni salud de la batería.

Las normas nacionales sobre aceptación, documentación y remedios difieren y cambian. Consulte su contrato y su normativa de consumo, y use los canales de servicio del fabricante para cualquier reparación.

Estos cuatro enlaces llevan a Tesla, Inc. Tesla es la autoridad sobre cómo debe comportarse su vehículo y sobre cómo se trata un defecto después de la entrega; este sitio es una lista de verificación independiente y sin vínculo con Tesla. Abra las páginas correspondientes a su año-modelo y a su región.

Herramienta independiente. No está afiliada a Tesla, Inc., ni respaldada ni relacionada con ella. Tesla, Model 3 y Model Y son marcas de su respectivo titular y aquí se usan solo de forma descriptiva.